viernes, 31 de diciembre de 2021

Fin de año.

Más de dos años han pasado desde la última entrada titulada "Reflexiones". Desde entonces reflexiones ha habido muchas, conclusiones pocas.

He intentado minimizar el trabajo que requiere el jardín, pues ya no podemos proporcionarle los mismos cuidados. Como resultado se va transformando en un pequeño bosque, todavía agradable, no tanto para la flora como para la "fauna"...




Aún así no carece de belleza.



Y continúa inspirando a mi hija Esperanza en sus dibujos. Me complace compartir con todos vosotros - queridos jardineros - su última obra, a la que añadió un texto que me transporta a mi lejana infancia.



"Anochece y la estrella de Belén ilumina un precioso jardín lleno de hadas, duendes y elfos. Varitas mágicas y candiles brillan por doquier. Algunos sonríen asombrados por la belleza del cometa. Otros bailan con vuelos y piruetas entre el sol poniente y la luna que nace. Todos celebran la extraordinaria ocasión.

¿Cuál de estos pequeños seres mágicos será el duende del hogar? Uno de ellos es el nuestro, pues el jardín de la ilustración no es otro que el de nuestra casa familiar.

El duende nos visita desde hace muchas generaciones. Una de sus puertas secretas está en un castaño centenario donde siempre deja pequeños regalos para los niños. Mi bisabuela Mamá Esperanza hablaba frecuentemente con él, y luego le contaba todas sus travesuras a su pequeña nieta, mi madre, que aún hoy sigue cuidando con entusiasmo ese mismo jardín."

¡Os deseo de todo corazón un feliz, fantástico y saludable año 2022!